
Son propuestas de lo más divertidas para jugar en familia o con amiguitos, algunas ideales para realizar al aire libre y otras que también puedes realizarlas en casa.
El equilibrio es una habilidad innata que todos tenemos, pero es fundamental estimular su correcto desarrollo en las distintas fases de crecimiento.
¡Y qué mejor manera que hacerlo jugando!
5 juegos divertidos para estimular el equilibrio en los niños
Te propongo algunas ideas sobre juegos divertidos que puedes poner en practica casi en cualquier lugar:
1. 1-2-3 pollito inglés a la pared
Entre los juegos de equilibrio para niños el 1-2-3 pollito inglés a la pared es el más popular. Este juego ayuda a desarrollar el equilibrio en posiciones estáticas fomentando que puedan mantener la posición durante un determinado tiempo.
El mecanismo del juego es muy sencillo, simplemente debes colocarte cara a la pared de manera que tu hijo se encuentre a tu espalda y no puedas verlo. Mientras pronuncias las palabras “1-2-3-pollito inglés a la pared” tu hijo podrá moverse libremente, pero en el momento en que termines de pronunciar esta frase el pequeño deberá permanecer en la posición en la que se encuentre en ese preciso instante.
Entonces te das las vuelta y compruebas que tu hijo está en posición estática. El reto consiste en que debe quedarse en esa misma posición cada vez más tiempo pese a tú intentes desestabilizarle haciendo muecas o tratando de sacarle una sonrisa.
En el momento en que el niño pierda el equilibrio pierde también la partida. Los niños a partir de seis años son los que más partido pueden sacar de este divertido juego que se puede disfrutar en familia o con grupos de amigos.
2. La carrera del vaso de agua

Con niños más grandes pueden hacerse competiciones, a ver quién logra llegar antes. Cuanto más equilibrio tengan… ¡menos se mojarán! También es perfectamente adaptable a niños pequeños.
A partir de los dos años los niños pueden jugar a este juego llevando el vaso en sus manos, y que el objetivo sea llegar a la meta sin que se derrame todo el agua 🙂 Las variantes son muchas, dependiendo de la edad y cantidad de niños con los que se juegue.
3. La cuerda floja
Este sencillo juego está especialmente indicado para niños a partir de los cuatro años. El mecanismo es muy sencillo, basta con colocar una cuerda en el suelo. A continuación, únicamente tienes que indicar a tu hijo que debe caminar sobre la cuerda sin salirse y con cuidado para no caerse.
Debes enseñarle que la mejor técnica es colocar un pie detrás de otro. De esta forma, el pequeño aprenderá a que con control y cuidado puede ir manteniendo la postura correcta para superar la prueba. A medida que tu hijo vaya adquiriendo más dominio en caminar sobre la cuerda puedes aumentar un poco la dificultad del juego añadiendo pequeños obstáculos en el camino.
Puedes colocar una almohada o algún obstáculo pequeño que deba superar para poder avanzar.
4. La rayuela

Puedes hacer las cajas de diferentes tamaños para darle más emoción al juego. A continuación, el niño debe buscar una piedra que será su ficha durante la partida. Situándose en el primer número con la piedra en la mano debe lanzarla a una casilla cercana. Esa casilla donde caiga la piedra se denomina casa y no se puede pisar.
Tu hijo debe recorrer todo el diagrama saltando a la pata coja o con los dos pies si se trata de una casilla doble. Para terminar la partida el niño deber pasar la piedra de cuadrado en cuadrado hasta llegar al número 10. Si en algún momento tu hijo pierde el equilibrio o la piedra se sale de alguna casilla el turno pasa al siguiente jugador.
5. Camino de almohadas

Para añadir un poco más de emoción y estimular más la imaginación de los participantes puedes añadir pequeños obstáculos… ¡cuidado que si te sales del camino caes al agua y hay tiburones! ;)… Este juego es ideal para niños a partir de dos años ya que la superficie de movimiento es mayor, por lo que los más pequeños que aún no han terminado de desarrollar su sentido espacial podrán superar el reto sin dificultad.
Juguetes para desarrollar el equilibrio
Existen juguetes que, además de ser muy divertidos, están especialmente diseñados para estimular el equilibrio de los niños. Geniales para disfrutar en casa o al aire libre, te recomiendo también que tengas estas opciones en cuenta
1. Bicicleta sin pedales

Esa sensación de libertad y esa necesidad de mantener el equilibrio es precisamente lo que busca la bicicleta sin pedales.
Estas bicis están pensadas para que los niños aprendan a mantener la coordinación de forma rápida e intuitiva.
De esta forma, la transición a una bicicleta con pedales es mucho más sencilla.
2. Tabla curva Montessori

Esta tabla está diseñada siguiendo los principios de la metodología Montessori, que potencia el desarrollo y aprendizaje a través de la curiosidad y la experiencia de los niños. Presenta numerosos beneficios, uno de ellos es muy evidente, ayuda al desarrollo de la motricidad global y del equilibrio.
En el momento en que el niño se sube en la tabla tiene que balancear su cuerpo y reequilibrar su peso, lo que supone una serie de cambios y ajustes en relación a como reparte su peso y la velocidad con que se mueve.
3. Triángulo Pikler

Es muy utilizado en guarderías y en la etapa de educación infantil, y además de sus beneficios para estimular la cooridnación, equilibrio y en control global del cuerpo, favorece también la imaginación y creatividad de los niños al no tener «reglas» de juego.
La importancia del equilibrio en los niños
Seguramente has oído hablar en numerosas ocasiones sobre la importancia del desarrollo del equilibrio en las diferentes etapas de crecimiento de tu hijo, pero ¿sabes realmente por qué es tan importante esta parte de su desarrollo?
El equilibrio no es otra cosa que la capacidad que todos tenemos para mantenernos erguidos. Es una capacidad que como tantas otras adquirimos cuando somos pequeños y precisamente por eso es fundamental estimular adecuadamente esta faceta del crecimiento. De un buen equilibrio depende un buen estado de salud y una buena calidad de vida.
Cuando los niños empiezan a caminar se enfrentan a su primer gran reto, lograr coordinar movimientos para conseguir desplazarse correctamente y así poder conocer el mundo. En este sentido, los tres primeros años de vida son fundamentales para que el niño desarrolle adecuadamente su capacidad neurológica, cognitiva, emocional y motora y de ese aprendizaje a tan temprana edad depende en gran medida su calidad de vida en el futuro.
Ayudar a tu hijo en todas estas etapas en las que va descubriendo poco a poco el mundo es una de las misiones que tienes como padre o madre. Por ello, una forma estupenda de conseguir estimular el desarrollo del equilibrio es mediante juegos especialmente enfocados para esta finalidad.
La mejor forma que tienen de aprender nuestros hijos es jugando y divirtiéndose y el sentido del equilibrio no es una excepción. Mediante diversos juegos en los que se debe mantener una determinada posición o seguir una serie de reglas o con juguetes como la tabla Montessori se potencia el desarrollo psicomotor del niño y sin que se de cuenta consigue superar pequeños retos que le llevarán a mantener una posición mucho más saludable y segura.
No lo dudes, dale a tu hijo un poco de diversión constructiva enfocada a mejorar su calidad de vida en el futuro, ya que crecer jugando es la mejor manera de enfrentarse al mundo.

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